PROPIEDADES TERAPÉUTICAS DE LA SAL
La sal es un potente bactericida que ataca las zonas afectadas ayudando al sistema inmune del cuerpo, acelerando la curación y ayudando a prevenir nuevas infecciones.
Reduce la inflamación de las paredes de las vías respiratorias causadas tanto por reacciones alérgicas, procesos infecciosos o irritación.
Por osmosis ayuda a que la mucosidad y las flemas se vuelvan más líquidas y sean más fáciles de expulsar. Consigue movilizar el moco bronquial y estimula las funciones bronquiales.